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1 nov 2009

¿Cuántos Dengues se balancean sobre la tela de la araña?


“Podemos estimar que los casos de Dengue en la ciudad de Rosario superan ampliamente las cifras oficiales que se dan desde la Secretaría de Salud Pública de la ciudad de Rosario”, afirmó Claudia Fernández, del grupo de trabajo barrial de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
Leandro Barticevic
Ver más: http://blogertaller- notacompleta.blogspot.com/2009/11/podemos-estimar-que-los-casos-de-dengue.html

11 jun 2009

PREVENCIÓN DEL DENGUE

Principalmente debemos saber que el mosquito del Dengue vive en agua clara, que parece limpia, y se junta en las gomas, los techos, los aljibes, tanques de agua sin tapas, floreros, entre otros; por eso, es necesario eliminar todos los reservorios de agua que puedan propiciar el desarrollo del mismo.

Por otro lado, debemos evitar el contacto con los mosquitos en sus horas más activos a través del uso de repelente, si la economía lo permite, debe usarse de día, cada 2 o 3 horas y en la dosis mínima, es necesario no exagerar con esto porque es una Piretrina y es tóxica. Los bebés menores de dos meses no pueden utilizarlo, pero se puede buscar una tela de tul y dejarlos debajo de él. También se puede usar jugo de limón como repelente y en la medida de lo posible dentro de la casa usar Piretrinas (como la Kaotrina) diluidas en agua y pasar el lampazo una o dos veces por día, eso ahuyenta moscas y mosquitos y no es tóxico para humanos y animales.

En efecto, es necesario tener en cuenta que el mosquito que transmite el Dengue pica de día solamente, por lo que se considera fundamental usar ropa de algodón que cubra brazos y piernas.

Finalizando, es importante destacar que el cuidado recae, sobre todos nosotros, y especialmente sobre embarazadas, a las que provoca parto prematuro y no produce aborto ni malformaciones al bebé; a los ancianos, porque muchos tienen diabetes, insuficiencia cardíaca y otros problemas que los hace más débiles a una fiebre tan alta; a los bebés hasta tres años porque se deshidratan mucho más fácilmente que los niños más grandecitos; portadores de SIDA, personas que tienen insuficiencia renal y que están en hemodiálisis, porque tienen menos defensas; los que toman antiinflamatorios o usen corticoides ya que no tienen fiebre alta al principio y se detecta muy tarde su contagio de Dengue.

No se quede esperando a las autoridades sanitarias, ni las fumigaciones, acepte rápidamente que esto lo resuelve usted, su familia, la comunidad, el pueblo, organizándose.


Autora: Aylén Pironti

8 jun 2009

¿Qué es el dengue?


El dengue es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes Aegypti, causada por el llamado Virus Dengue del cual se pudieron aislar cuatro tipos diferentes. Manifestada en su “Forma Clásica”, o “Fiebre del Dengue”, se presenta como una enfermedad febril aguda, similar a un síndrome gripal, y sus síntomas pueden ser: dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares, articulares, náuseas o vómitos, y en ocasiones la aparición de manchas rosadas en la piel. Sin embargo, esta es una fase que por lo general transcurre sin consecuencias, los casos preocupantes son los de “Fiebre Hemorrágica del Dengue”, que implican graves complicaciones. Esta etapa agravante de la enfermedad se da generalmente en personas que ya habían padecido del dengue clásico con anterioridad.

Es importante destacar los conflictos inmunológicos con los que este virus nos desafía. Como dijimos, existen cuatro tipos de dengue identificados hasta el momento. La infección con un serotipo del virus genera inmunidad para el mismo, pero no para los otros tipos. En consecuencia, la re-infección con otro tipo del virus constituye un factor de riesgo importante para contraer las formas más graves de la enfermedad.

El Aedes Aegypti es un mosquito que puede ser reconocido por las marcas blancas que lleva en su dorso y patas. Originalmente fue conocido como el agente transmisor de la fiebre amarilla, descubrimiento llevado a cabo por el científico cubano Carlos Juan Finlay en febrero de 1881. Ya en 1906 se asoció al mosquito con la enfermedad del dengue también, y aún así hoy, un siglo después del descubrimiento, lo sufrimos como una pandemia. Este fenómeno tiene dos causas principales: en primer lugar, el descuido en las medidas sanitarias urbanas, sobre todo en las zonas de viviendas carenciadas, lo que favorece las condiciones para que se desarrollen los criaderos de mosquitos. La segunda razón es más bien de carácter histórico, ya que para 1970 se erradicó al mosquito fumigando con DDT (diclorodifeniltricloroetano), que es un insecticida sintético de acción prolongada. Sin embargo, fumigar es una medida útil en un momento de emergencia, pero no sirve para terminar con el problema, ya que sólo afecta al mosquito adulto, no a los huevos que éstos hayan depositado. Hoy en día se produjo un brote de mosquitos más fuerte, ya que se han vuelto resistentes. La mejor manera de combatirlos es tratando de evitar los criaderos de mosquitos, es decir, no permitir la creación de condiciones favorables para que el adulto coloque sus huevos.

El virus no se transmite directamente de una persona a otra. El Aedes Aegypti actúa como vector participando de un ciclo de transmisión. Lo que ocurre es que si el mosquito se alimenta de la sangre de una persona infectada, él mismo pasa a estar infectado, y luego transmite la enfermedad a otra persona por medio de su saliva cuando la pica. A través de este ciclo continúa la cadena de propagación.

El virus constituye un serio problema para la Salúd Pública, ya que cuando un brote se instala se requieren alrededor de 30 años de actividades continuas para eliminarlo. Los primeros casos en Argentina se registran en 1988, en la provincia de Salta, pero luego la enfermedad se propagó en todas las provincias norteñas, y actualmente, también en el centro del país.

La situación en Rosario puede mostrar el crecimiento exponencial de la enfermedad en los últimos años. Desde 1997 hasta el 2006, en promedio, se registraban en la ciudad 2 o 3 casos sospechosos de dengue, y, a lo sumo, un caso confirmado. En 2007, se identificaron 25 casos sospechosos y se confirmaron 7 de ellos (algunos procedentes de países limítrofes y otros autóctonos).


Autor: Andrés Gutiérrez